Hola y espero les sia gustando mi blog, siento mucho el no poder subir estos dias pero es que tengo mucho examenes ahora y tengo que estudiar tambien para dar los examenes de idiomas y poder tener el titulo de ello es basico, asi que pido que por favor no abandonen mi pagina por ello, espero que aun asi gente nueva entre en el blog, lo lea, todas la historias, se suscriba, comente y vote por favor los quiero mucho y no me abandonen por favor, por favor, lo sientoooo :(
aqui vuelvo con otra historia espero que les guste y la drisfuten, comenten, etc... ahora tengo algo importante, no se me ocurre n buen monstruo aunque tengo muchos en mente asi que por favor dejen un comentario dicendo uno o mas y segun el que mas guste seguire por favor haganlo los quiero.
Vistas de página en total
sábado, 11 de febrero de 2012
lunes, 6 de febrero de 2012
MI ANGEL DE LA MUERTE
Un día como otro cualquiera,
iba caminando por donde siempre tomaba para ir a la escuela, iba con la música,
pero aun así podía percatarme de los sonidos que habían a mi alrededor, y me
gustaba ya que podía sentir ver y pensar sin que nadie me interrumpiera, con
una sonrisa, aunque en realidad no la sintiera de verdad.
Hacia tiempo, que veía a un
chico caminado en la calle de enfrente, siempre solo, siempre callado, pero por
ello llamaba mi atención. Tenia interés en saber como se llamaba, y sus ojos marrones eran lo mas bello
que había visto en toda mi vida, no había pensado en lo raro que era el haberlo visto siempre, solo en esa calle y perderlo de vista en cuanto me distraía, por ello trataba de no distraerme, pero no me importaba, el hecho importante era
que lo veía.
Por su parte el me había visto varias veces, pero nunca ninguno de los dos hacia nada, tampoco es que esperara algo de todo eso, ya que solo era un chico del cual no conocía nada mas que lo que veía y así mismo pasó el tiempo.
Al pasar los días, fui
acercándome mas al borde de la acera, queriendo cruzar al otro lado de la calle para preguntarle su nombre, pero sin atreverme a hacerlo, no sabia la razón de
ello, pero sabia que algún día lo lograría o por lo menos tenia la esperanza de poder hacerlo.
Fueron pasando los días, pasando el otoño y llegando el invierno.
Fui olvidándolo o por lo menos tuve de distraerme con otras cosas ya que entre los deberes escolares, las fiestas y todas las cosas que tenia en ese momento, estaba muy ocupada, el recuerdo de ese chico se fue diluyendo como el agua que va en el río para morir al mar, pero igual que el río, nunca se diluye del todo, el recuerdo del chico tampoco lo hizo.
Después de unos meses, se dio paso a la primavera, y era mi estación favorita, ya que en ella estaba presente mi cumpleaños, aunque también me resultaba triste
por este hecho, lo se, es raro pero esta fecha me resultaba triste ya que me recordaba cuan sola me sentía aunque estuviera rodeada de gente, como todas las tardes, lo volví a ver, y sentí una sensación rara, que no sabría como describirla
pero se puede decir que era un tipo de alegría como en la primera vez que lo ví del otro lado de la calle, sentí que tenia que hacer algo, algo que no podía controlar, e iba mas allá de mi alcance y que tenia que hacerlo en ese mismo instante, pasara lo que pasara.
Así que tomando valor y viéndolo fijamente me dispuse a cruzar la calle sin que nada me importara mas, y como si nada mas hubiera en este mundo.
De repente escuche el chirrido de unas llantas, sentí un golpe seco, y vi una oscuridad que me envolvía, eso fue todo lo que pude describir antes de perder el conocimiento.
Al volver en si, el chico tan bello que momentos antes había estado mirando y por el que me había dispuesto a cruzar la calle, aunque no fuera algo importante, para mi si lo era, me sostenía entre sus brazos, y le pregunte:
-¿Sabes que me paso? Es que no recuerdo nada debido a que creo que me desmaye.
Antes de contestarme, el me sonrío con unos dientes perfectos, blancos, llenos de luz, y por los cuales yo también sonreí a la vez que me decía:
-No te apures, tu tuviste un accidente, pero ya estas bien, por que hoy y para siempre estaras conmigo, con el Ángel de la Muerte, en el Paraíso.
No era lo.que yo me esperaba pero después lo entendí, el no era mi pasado, ni mi presente,
si no mi futuro, la persona con la cual iba a pasar el resto de la palabra, siempre, porque no se si el hizo algo o podía hacerlo o fui inconcientemente yo, pero lo importante era que no podía cambiar nada, y que estaba feliz de no poder hacerlo, porque no se lo que me hubiera deparado la vida sin ese hecho, pero fue lo único en mi vida con lo que estuve contenta y no tuve que sonreír sin sentirlo, sino que me faltaban sonrisas para demostrar lo que sentía.